Lionel Messi llega a Norteamérica como campeón vigente, como hombre de los seis torneos récord y — por admisión propia — casi con certeza por última vez. La molestia en el isquiotibial solo agudiza la sensación de final. Argentina no solo quiere ganar; quiere despedirlo ganando.
El triunfo de 2022 lo liberó; este es el bis que a nadie se le promete. Se despidió en suelo propio en marzo, y ahora los campeones vigentes están construidos para gestionar su físico con el mismo cuidado que su genio — una defensa del título que es mitad táctica, mitad fisioterapia.
Es también la segunda mitad de un dúo: él y Ronaldo, un último escenario compartido. Pase lo que pase en el campo, los narradores tienen su historia, y, francamente, también la tiene el fútbol.
Pasamos veinte años discutiendo sobre él. Pasaremos otros veinte echándolo de menos. Es el último verano de la discusión.
Gane o pierda, el deporte está a punto de ver a una de sus carreras definitorias hacer su última reverencia en directo.
Fuentes: DAZN — plantilla Argentina · ESPN — la despedida de Messi.