Dejar en casa a Foden, Palmer y Alexander-Arnold es la decisión inglesa más audaz en una generación. Es la lucidez despiadada de un técnico que conoce a su equipo — o un extranjero alemán echándose presión antes incluso del arranque. La verdad llega en Texas.
Hay una versión que en tres semanas parecerá genialidad: una Inglaterra asentada, de roles claros, sin pasajeros, Kane arriba y Bellingham moviendo los hilos. Hay otra en la que la ausencia de dos de los mejores jugadores con balón del país queda expuesta la primera vez que una defensa bien trabajada se repliega y reta a Inglaterra a romperla.
Tuchel asumió las decisiones como dolorosas pero tácticas — no quería cinco mediapuntas puros peleando por una camiseta. De acuerdo. Pero la lista ya no tiene una válvula de escape obvia desde el banco, y nosotros ya cuestionamos el sitio de Palmer antes del hachazo. Audacia y temeridad se parecen hasta que llegan los resultados.
Una elección valiente solo es valiente a posteriori. Hasta entonces es solo un hombre apostando su puesto a tener razón.
A Inglaterra la hacen aspirante por un talento que el técnico decidió recortar — una tensión a la que volvemos en la lista de favoritas.
Fuentes: Sky Sports · ESPN · Al Jazeera.